MI BLOG DE COCINA

jueves, 17 de agosto de 2017

EL CUÑADO "MANITAS"

Hola:
 
Ayer, por la tarde, escuchando en la radio un programa de entretenimiento salió un tema, que me animó con gozo a escribir este post, y que no era otro que el del “cuñado manitas”.  La teoría del tertuliano era que este espécimen estaba en vías de extinción ….. y tengo que decir que estoy absolutamente de acuerdo.
 
Para aclararnos, se referían a ese cuñado, que todos tenemos, que sabe hacer un poco de todo (lo mismo te plancha un huevo que te fríe una corbata) y al que todos acudimos cuando el ordenador no nos funciona, hay que hacer una instalación eléctrica, un grifo nos gotea o hay que cambiar la manilla de una puerta.
 
He estado haciendo unos cálculos (nada demasiado preciso, por supuesto). Si pensamos que hoy en España hay aprox. unos 10 Millones de Parejas casadas (o arrejuntadas, que viene a ser lo mismo) y estimamos que solo un 10% de los cuñados son “manitas” y que dedican, como media, 1 hora a la semana a las reparaciones, nos salen 52.000.000 de horas invertidas. Esto significa que los cuñados manitas aportan a la economía (sumergida, claro) aproximadamente unos 1500.000.0000 de Euros ¡Qué se dice pronto!.  ¡Estamos hablando de uno de los sectores importantes de nuestra economía! …..  y ningún político lo ha tenido en cuenta que yo sepa.
 
Dejando la aridez de la Economía y entrando en la más divertida Psicología ¿Alguien ha tenido en cuenta los sentimientos de estos esforzados trabajadores sin salario? ¿Alguien ha pensado alguna vez lo que sufren cuando les piden que hagan cosas para las que no están preparados? ¿El sentimiento de culpa que tienen cuando “la cagan”?.  ¡Todo el mundo les quiere y les alaba!  pero todo el mundo les deja también la responsabilidad de resolver todos los problemas que surgen. ¡Qué carga tan inmensa sobre sus hombros!.
 
Empezaba diciendo que esta especie está en vías de extinción. Las nuevas generaciones no saben lo que es un destornillador ni han destripado un enchufe en su vida así que cada vez vamos quedando menos y, ¿sabéis lo que os digo?, QUE HOY VA A QUEDAR UNO MENOS TODAVÍA, ¡Que yo renuncio!. Acabo de darme cuenta que se me ha olvidado del todo como se arregla el mecanismo de una cisterna de inodoro, que no recuerdo como se diferencia el polo positivo del negativo y que no tengo ni puñetera idea como iniciar Windows a modo de pruebas …. ¡Y que se fastidie el mundo!.
 
Electricistas, fontaneros, albañiles, informáticos….. ¡Temblad!.   Como haya otros que sigan mi ejemplo, no váis a poder dar abasto con la carga de trabajo que os viene encima.
 
Un abrazo “en huelga de manos caídas”,
 
Esteban

jueves, 10 de agosto de 2017

DOLOR DE HUEVOS

Hola:
 
No me he podido resistir a escribir  sobre la noticia, que lleva circulando un par de días, acerca de los huevos contaminados con “piojicida” en Bélgica, Holanda y (hoy nos hemos enterado) otros 7 países más de Centro-Europa.
 
No voy a hablar, hoy,  sobre la falta de seguridad alimentaria (debida, entre otras cosas, al uso masivo de pesticidas y antibióticos), ni de la polémica sobre los alimentos transgénicos, ni siquiera del famoso “aceite de palma”, cosas que también tienen lo suyo, sino sobre el hecho de que "el caso en cuestión" haya ocurrido en lo que se supone que es “la zona rica de Europa” .
 
Tanto echarnos en cara nuestras frutas contaminadas con la bacteria e-coli (que luego se demostró que no era nuestra culpa) y resulta que ellos tienen piojos gallineros y los matan a golpe de polvos, sin importarles un pepino que los huevos se contaminen y los humanos nos los comamos.
 
Al final resulta que, los civilizados centroeuropeos, no son tan puros como nos quieren hacer pensar. No echarán la siesta, tendrán menos deuda pública y serán más productivos que nosotros pero ….. sus cagadas son iguales que las nuestras o peores.   Al fin y al cabo, no nos olvidemos que cuando ellos eran todavía tribus bárbaras, nosotros (gracias a los Romanos, todo hay que decirlo) ya teníamos ciudades y casas de baños.
 
Por cierto, no quiero olvidar el famoso caso de una cadena de venta de muebles, en cuyas cafeterías se servían hamburguesas de vacuno con un apreciable contenido de carne de caballo o el de esas grandes superficies cuya carne picada contenía una significativa presencia de bacterias fecales.  Cadenas que, también (será casualidad), pertenecían a la muy civilizada zona del norte de Europa.
 
Como dice el refrán, “En todos los sitios cuecen habas ……. y en Bélgica a calderadas” .
 
Un abrazo “solidario con las gallinas”,
Esteban