MI BLOG DE COCINA

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jueves, 25 de septiembre de 2014

CRUELDAD INCONSCIENTE

Hola:
 
La noticia que quiero comentar hoy no es, desgraciadamente, ni curiosa ni alegre. El titular es: "La Fiscalía imputa a dos niñas por el suicidio de Carla" .  Como supongo todo el mundo ya sabe, la niña, de 14 años, Carla Díaz, se suicidó (tirándose por un acantilado) en Abril del 2013 en Gijón "presuntamente" a causa del Bullying que esta sufriendo en su colegio. En un primer momento, no hubo caso judicial pero, al parecer, ahora la Fiscalía de Menores del Principado de Asturias ha decidido imputar a dos compañeras de la víctima por un delito "contra la integridad moral" ya que no puede demostrarse que, en sus actos, hubiera intención de matar.
 
En primer lugar, permitidme expresar mi horror y pena por la muerte de Carla y también clamar por que se pongan las medidas necesarias para que el "acoso", tenga la forma que tenga, desaparezca de nuestra sociedad.
 
El "Acoso escolar" no es algo nuevo.  Supongo que todos hemos conocido y/o vivido los "gafotas", "cuatro-ojos", "gordinflas", etc. ¿Por qué entonces nos preocupa tanto ahora este problema?. Mi opinión es que nuestros niños y adolescentes, están menos preparados que los de antes para sufrir burlas y decepciones.  Les estamos intentando criar "entre algodones" y no les damos los anti-cuerpos necesarios para soportar estas situaciones
 
También me gustaría aprovechar esta noticia para hablar un poco sobre la naturaleza humana. Quisiera decir, desde mi humilde opinión, que no estoy de acuerdo con Rousseau y su "Buen Salvaje".  Tal como yo lo veo, el niño nace como "animal" y, solo cuando va creciendo y socializándose, va convirtiéndose en humano.  Bajo este punto de vista, la crueldad de los niños debe ser considerada como innata e inconsciente y, por el contrario, la aceptación de las  normas de convivencia, que es lo que nos permiten vivir en sociedad, es adquirida mediante la educación. Por eso mismo no estoy de acuerdo, tampoco, con las prácticas psicopedagógicas modernas que premian, exagerando un poco pero básicamente cierto, que "el niño haga lo que quiera" en aras de conseguir que adquiera un auto-concepto más libre y una mayor autonomía de decisión.  A mi esta postura me parece de un "buenismo" que peca en la ingenuidad más absoluta.
 
Pienso que los niños, en su estado animal, deben aprender de manera coercitiva, los conceptos de "Bien" y de "Mal" . Me refiero a estos conceptos, no interpretados como absolutos (que a mi entender no existen) sino como "lo que está bien" y "lo que está mal"  en la sociedad en la que están integrados.  La palabra coercitiva no implica, en ningún caso, el uso de violencia (por Dios ¡qué nadie lo dude!) pero si la aplicación de una mecánica de "premio" y "castigo", casi de la misma manera que usaríamos para enseñar a un perro a hacer sus necesidades en la caja que hemos preparado al efecto y no en cualquier parte.
 
Soy consciente de que muchos males de nuestra sociedad actual (corrupción, materialismo descarnado, etc.) son causados por personas que se han educado según un modelo antiguo "autoritario" pero también soy un espectador preocupado por la perdida de valores morales que, generalizando, está sufriendo nuestra juventud.  Creo que tenemos que buscar una vía intermedia entre una educación "de látigo" y el "que haga lo que le de la gana"
 
Las niñas que, presuntamente acosaron a Carla, no lo hicieron seguramente con intención de hacer daño. Simplemente respondían a la "crueldad inconsciente" que no había sido debidamente reprimida. Y además, seguro que lo que hicieron, lo pudieron hacer porque el resto de sus compañeros y compañeras, no intervinieron para pararlo. Y, seguramente, tampoco la sociedad en su conjunto ha hecho lo suficiente para que "todos nuestros niños" aprendan que ese tipo de actitudes no salen gratis.
 
Un saludo "por un nuevo modelo educativo",
 
Esteban
 
 
 
 

viernes, 19 de septiembre de 2014

DERECHOS vs LIBERTADES

Hola:
 
El hacerse mayor debe tener alguna ventaja (no estoy yo hoy muy motivado para buscarla) pero también algunos inconvenientes. No me refiero a los achaques (que también) sino a la "perdida de punch" y a la tendencia a hacerte más conservador (no necesariamente en lo político) en tus opiniones sobre las cosas.  Debe ser verdad lo que dijo Winston Churchill, aquello de "Quién no es revolucionario a los 20 años es que no tiene corazón y el que lo sigue siendo a los 40 es que no tiene cabeza" .
 
Yo llevo escribiendo blogs bastantes años y, traidora hemeroteca, puedo ver la evolución (gracias a Dios, evolución y no "bandazo") que han sufrido mis opiniones durante este tiempo. También percibo que, antes, conseguía levantar polémica con mis posts y, ahora, a duras penas consigo que me lean y menos que me comenten.  Supongo que, con los años, me siento menos motivado para montar polémica, cosa que me encantaba entonces.
 
Ayer escribí un post ("A GOLPE DE CUBILETE") que, aunque glosaba una noticia aparentemente inocua (unos chavales jugando al parchís a las 3:00 de la mañana en un parque, lo que molestaba a los vecinos), realmente estaba hablando de temas tan profundos como "el respeto a los demás", "la educación", "la perdida de valores" o "el conflicto entre las libertades de unos y los derechos de los otros".
 
El caso es que recibí dos comentarios (con sus contra-réplicas por mi parte) y, ambos, estaban en contra de mi postura. Debo tener el cerebro anquilosado porque no soy capaz de entender que alguien defienda que el molestar a los demás es permisible y no debe ser sancionado
 
La convivencia funciona en base a un delicado equilibrio entre derechos y libertades, que son dos caras de la misma moneda. Ese equilibrio está fijado por las leyes que, si vivimos en un estado "Democrático y de Derecho", son leyes pactadas entre todos y que pueden, también, ser cambiadas por consenso de la mayoría.  Este equilibrio es muy precario porque, si el fiel de la balanza se inclina demasiado hacia las libertades, seguramente estaremos lesionado los derechos y si se inclina demasiado hacia los derechos correremos el riesgo de amordazar la libertad.  La juventud, como es su obligación, tiene tendencia a primar "la libertad" y la madurez suele fijarse más en "los derechos" .
 
Hay una frase muy manida que dice que "La libertad de uno acaba donde empieza la libertad del otro".  ¡Qué difícil es establecer esa frontera!.  En el caso del que hablaba ayer, por ejemplo, la libertad de unos jóvenes para divertirse debiera acabar en mi libertad para poder dormir después de un día de duro trabajo pero, por lo visto, ¡no todo el mundo lo ve como yo!. 
 
Hoy he escribo un post basándome en mi "libertad de expresión" pero, si os habéis fijado, ni he insultado ni he agredido verbalmente a nadie porque entiendo que mi libertad no debe ser excusa para pisotear el derecho a "pensar de otra manera" de otras personas ni tampoco su "derecho al honor".  Yo, así lo creo, tengo claros los límites pero .... ¡podría estar equivocado! .
 
Un abrazo "por la convivencia",
 
Esteban 
 
 
 
 

jueves, 18 de septiembre de 2014

A GOLPE DE CUBILETE

Hola:
 
Llevo varios días poniéndome delante de la pantalla del ordenador, tratando de escribir algo y...¡no se  me ocurre nada!.  Estoy por pensar, como dice Joan Manuel Serrat en su canción, que "las musas están pasando de mi" . Supongo que la astenia post-vacacional también tiene algo que ver pero ... ¡Me parece más poético pensar en que la inspiración proviene de unas jovencitas, con túnicas blancas, que revolotean alrededor de los "escribidores"!.
 
Hoy, leyendo los diarios digitales, me he encontrado con una noticia que me ha hecho gracia y me he dicho ¿Por qué no?. La noticia en cuestión rezaba: "Multan a ocho jóvenes por jugar al parchís en una plaza de madrugada". Al parecer, en una plaza de Málaga, había una cuadrilla jugando al parchís a las 3:00 de la madrugada y el ruido del cubilete (y de las conversaciones, supongo) molestaba a los vecinos que llamaron a la policía municipal.  La cosa se ha saldado con una multa de 101 Euros por barba así que les ha salido cara, a los chicos, la partida.
 
Me puedo imaginar a los vecinos hartos de escuchar el consabido "Te vas a casa y me cuento 20" que, aunque no fuera dicho a gritos, a las 3:00 de la madrugada seguro que resonaba como una explosión. ¿No tenían otro sitio mejor para jugar al parchís?. Supongo que, en su puñetera casa, sus padres no les dejaban y habían decidido que era mejor fastidiar a otros .
 
No se si la multa de 101 Euros es una exageración (al parecer, los chicos no estaban bebiendo ni armando jaleo) pero lo que si se es que "la letra con sangre entra" y es seguro de que estos chicos se lo pensarán dos veces antes de volver a jugar al parchís en la calle.
 
Me entenderéis mejor si os cuento que yo vivo en una calle céntrica de mi ciudad y, desgraciadamente ruidosa.  En mi caso, cuadrillas de jóvenes (en diferentes grados de embriaguez) se sientan en el poyo del escaparte de la tienda de abajo de mi casa a charlar, a las 4:00 de la madrugada, y se les oye "todo" hasta el punto que, a veces, he tenido la tentación de bajar a unirme a la conversación.
 
También he tenido la tentación de preguntarles donde viven para "darles su propia medicina" y presentarme debajo de su ventana, a horas mañaneras más decentes a tocar un rato la trompeta (que no se tocar) o cantarles un aria de Verdi a pleno pulmón... ¡a ver si les gustaba! .
 
En fin, como veis escribo desde "el hígado" y no soy precisamente neutral en estos temas pero, al fin y al cabo, esto es un blog de opinión ¿no?.
 
Un abrazo "a favor del descanso nocturno",
 
Esteban 

 

jueves, 5 de junio de 2014

ESTAMOS INVADIDOS...... ¡POR PALABRAS!

Hola:

Los que me conocéis, estaréis de acuerdo conmigo cuando digo que no soy sospechoso de estar incluido en la "brecha digital". Como prueba solo diré que, además de los usos "normales" (correo electrónico, navegación por la red, etc.) tengo varios blogs y presencia en varias redes sociales, que sigo con asiduidad. Sin embargo debo reconocer que, casi cada día, descubro un término o "palabro" nuevo que, por lo visto conoce todo el mundo menos yo, para definir la última bobada (perdón quería decir moda) que se ha extendido por Internet.

Si hablamos de las últimas palabras que he aprendido, encontramos "selfies" (que aprendí hace bastante), "meme" (que conseguí entender poco tiempo después) y hoy, lectura de un periódico digital mediante, he encontrado "twerking". 

Me detengo un momento en esta última palabra. He llegado a ella a través del siguiente titular : "Rihanna lo enseña todo y hace un twerking". Hago notar que el redactor, de esta noticia, o es el mismo que el que mencioné en el post de ayer ("POR POCO ME DA UN PASMO") o han aprendido en la misma escuela. Una vez que lees la propia noticia te das cuenta que Rihanna está, perfecta y completamente vestida (no insinúo que me hubiera gustado lo contrario ¡malpensados!), y que lo único que hace es mover el pandero puesta de espaldas delante de la cámara. O sea que, quizás no literalmente pero bastante aproximado, "Twerking" debe significar algo así como "bailar moviendo el culo de manera provocativa".

El otro día, paseando por la calle, iba una cuadrilla de adolescentes delante de mí y, ¡Podéis creerme cuando os lo digo!, aunque les escuchaba perfectamente y debían estar hablando castellano, no conseguí entender nada de su conversación. Por lo visto estaban hablando de una compañera a la que se le estaba haciendo "bullying" debido a que alguien había publicado un "meme" sobre un "selfie" que se había hecho élla misma mientras estaba practicando "twerking". En la última palabra me perdí, pero hoy ya lo entiendo mejor.

Me parece que voy a tener que ir a clase de Lengua porque, la que yo estudié, se parece más a la que hablaba Don Quijote que a la que se habla hoy en día.

Un abrazo "descolocado",

Esteban

miércoles, 28 de mayo de 2014

SI BEBES.......... ¡TRABAJA!

Hola:

¡Qué gozada! Hoy, uno de esos temas que son recurrentes en mis post y que me hacen parecer, cosa que soy ¡que narices!, un carca de los de órdago. Y diréis ¿eso te gusta? Pues, la verdad, hay veces que uno tiene que decir lo que piensa aunque eso suponga crear polémica.

Ahí va la noticia: "El Gobierno vasco impondrá trabajos sociales a los menores que consuman alcohol en la calle". Al parecer, el Gobierno Vasco, al darse cuenta ahora (¡ya les vale!) de que el nivel de adolescentes y pre-adolescentes que beben alcohol es de un 50% en Euskadi, ha decidido tomar cartas en el asunto. La futura "Ley de Adicciones", que se está tramitando, prevé muchas medidas educativas y coercitivas para reconducir esta situación pero hay una que me ha llamado la atención y es la que sancionaría "con trabajos para la comunidad" a aquellos menores que sean pillados bebiendo alcohol en la vía pública.

Está claro que las medidas que ya estaban en práctica, como la de multar a los padres, además de que eran impuestas de manera muy laxa, no estaban consiguiendo el objetivo de desincentivar el consumo de alcohol en los adolescentes. Al parecer, los padres, se rascaban el bolsillo y los chavales ni se inmutaban.

Ya metidos en harina, podrían sancionar también a todos aquellos que, con sus voces aflautadas, superen un cierto nivel de decibelios impidiendo dormir a los que ven en las casas cercanas.

Desde esta tribuna hago las siguientes sugerencias para esos trabajos "en beneficio de la comunidad":

-Limpiar, escoba y pala en mano, toda la mierda que dejan después de los "Botellones"
-Limpiar las pintadas con las que ensucian las fachadas de las casas (me refiero a esas firmas ilegibles sin ninguna calidad artística con las que dejan constancia de que "estuvieron allí")
.

Se me ocurre alguna más pero.......... prefiero no ponerla.

Un abrazo "esperanzado",

Esteban



viernes, 2 de marzo de 2012

ENERGÚMENOS

¡Está claro! Me debo estar volviendo “rancio” con la edad. Y lo malo, por lo que me cuentan mis amigos, es que también me debo estar volviendo desmemoriado (por lo visto he olvidado lo que yo hacía cuando era más joven).
 
¿Qué no sabéis de que hablo? ¡Vaya por Dios! Eso es que también estoy perdiendo la capacidad de explicarme de manera clara y ordenada así que, empecemos por el principio …
 
Vivo en una calle céntrica de mi ciudad en la que el trasiego de gente en las madrugadas es bastante frecuente. No es que en la misma calle haya muchos bares, que alguno que otro si hay, sino que la gente que sale de una zona para ir a otra pasa por debajo de mi ventana.
 
El caso es que los fines de semana (y ahora también los Jueves, cosa que no entiendo demasiado) suelen pasar cuadrillas de energúmenos y energúmenas pegando alaridos o cantando, mal, pero a grito pelado.
 
Tengo la teoría, que voy a consultar con algún erudito en la materia, de que la ingesta excesiva de alcohol tiene efectos depresores del sistema auditivo porque, si no es así, no entiendo la necesidad de elevar el tono de voz hasta estos niveles.
 
Y por otra parte, y esto no es una teoría, lo que si tengo claro es que el alcohol, reduce claramente los niveles de educación, ya de por si muy mermados, de los adolescentes y no tan adolescentes, que ejercitan estas incívicas conductas.
 
¡Como me gustaría saber donde viven estos imbeciles desconsiderados! Si lo supiera, iría a su casa a las 12 del mediodía (hora en la que estarán seguramente durmiendo la mona) y me pondría a cantar a voz en grito un aria de Verdi…….. ¡para que se enteren de lo que es cantar mal!.
 
De momento, para salir del paso, me he comprado unos tapones de oidos en la farmacia y ahora el problema que tengo es que me cuesta oir el despertador por las mañanas por lo que, alguna que otra vez, he llegado tarde al trabajo. ¡No importa! ¡Les diré a los papás de los energúmenos que me ingresen parte de sus sueldos en mi cuenta! .
 
Un abrazo “somnoliento”
 
Esteban

domingo, 28 de agosto de 2011

BORRACHERAS VARIAS


Hola:

¡ Última noche de Fiestas de Bilbao !.

Esta mañana me he levantado relativamente pronto (a las 9:00) y me he ido a desayunar a un bar con el consabido zumito, croissant y café con leche.


El espectáculo que he visto en la calle no era, precisamente, edificante y describo, una adolescente vomitando sobre la acera, otra chica, no mucho mayor, completamente borracha tumbada “espatarrada” sobre la acera enseñando hasta el ombligo y llorando, otra chica con un vaso de cerveza en la mano llamando y persiguiendo a un chico que no hacía más que intentar quitársela de encima.


Por lo visto (yo, gracias a Dios, no le veo a menudo) este espectáculo se repite semana a semana. Y yo pienso que estas chicas, que beben hasta perderse el respeto a si mismas, cuando se miren al espejo ¿que verán?. Cuando una persona pierde la autoestima hasta el punto de arrastrarse detrás de otra, con la cara desencajada, la lengua de trapo, la minifalda arrugada y la pintura de los ojos, corrida, como si le hubieran dado un puñetazo……¿cuanto más bajo se puede caer?.


Tengo que decir que el espectáculo de estas chicas me ha impresionado. La pérdida de dignidad era de tal magnitud que daba vergüenza ajena. Todos hemos sido jóvenes y nos hemos emborrachado pero yo no recuerdo haber vomitado en la calle (tenía la decencia de esperar a llegar al baño de mi casa) ni haber perdido los papeles como las chicas que os he comentado.


He sentido mucho asco y, os lo puedo asegurar, me ha costado quitarme el mal sabor de boca. No ha sido por la “vomitona” (que también) sino de la pena que me daba ver hasta que punto nuestros jóvenes han perdido los valores y la autoestima. 

Un abrazo “asqueado”,


Esteban

domingo, 14 de diciembre de 2008

MARCAR EL TERRITORIO

Ya sabéis que, en mi blog, las noticias sirve para ilustrar un tema en el que estoy interesado y sobre el que quiero dar una opinión. Como la realidad es muy terca, las más de las veces se empeña en no seguir mis deseos, y a veces pasa mucho tiempo hasta encontrar alguna noticia que coincida con lo que yo quiero. De verdad, hay veces que me dan ganas de salir a la calle y provocar a mi la noticia pero, de momento, me he contenido.
Hoy no voy, pues, a partir de una noticia sino que voy a entrar “sin anestesia” a tocar un tema que me lleva carcomiendo desde hace mucho mucho tiempo y el tema es: “Las pintadas”. No me estoy refiriendo a esos murales de dudosa calidad estética y plenos de color que vemos en algunos muros y fachadas de nuestras calles (y que, al menos, “tienen pretensiones artísticas”). Tampoco me refiero a los mensajes reivindicativos que, si bien suelen ser escritos de manera precipitada y, por lo tanto desastrada, por lo menos tienen algo de contenido, se esté o no se esté de acuerdo con el fondo y con la forma. Me voy a referir, fundamentalmente, a esas “firmas” que llenan nuestras ciudades y a las cuales no encuentro mucho (por no decir ningún) sentido.
Por mucho que algunos se empeñen en convertir el graffiti en una expresión artística contemporanea, el famoso “yo estuve aquí” tiene en su haber una larga historia. En un viaje a Egipto que hice hace algunos años, en uno de los mayores complejos religiosos faraónicos, el guia nos mostró, con una generosa sonrisa en la boca, un “graffiti” escrito en hierático, cuya edad era de más de 3000 años y que decía, más a menos, “Amenofis estuvo aquí”. ¿Y que son, en esencia, las pinturas rupestres más que graffitis a los que el paso del tiempo ha dado patente de honorabilidad?. Como vemos, la necesidad de dejar huella de nuestra presencia, no es precisamente producto de la modernidad.
Otro tipo de pintadas, a mi parecer más tiernas, son aquellas que ponen los adolescentes para airear a los cuatro vientos su amor por la chica de sus sueños o su desdén por aquella que les ha dado calabazas. En ellas hasta podemos encontrar el uso de las abreviaturas (tan extendido ahora con los SMS) para ahorrar tiempo y espacio. ¿Que otra cosa es, más que una abreviatura, el usar el signo de multiplicar para sustituir al “por”?. Cada vez que veo, en una pared, el famoso “Juan X María, es como si volviera a tener 15 años.
No quiero extenderme demasiado y voy a mencionar “de pasada” las pintadas en las puertas de los urinarios que merecerían un capítulo aparte. Las hay de todo tipo y condición, algunas te hacen reir, otras te hacen pensar y, las más de las veces, te das cuenta que solo son producto del delirio escatológico producido por una ingesta de alcohol más que prudente.
Volviendo al tema principal, el de las “firmas”, he llegado a la conclusión (después de darle muchas vueltas) de que solo son producto de nuestro instinto animal. Los que pintan estas firmas están actuando como los cánidos que marcan el territorio con sus “micciones”. Supongo que es más facil usar el spray de pintura o el rotulador extra-grueso que bajarse la bragueta cada dos metros para indicar que “esta zona es mía”.
A mi, personalmente, me ofende la vista el ver las paredes de mi calle llenas de firmas a tamaño gigante, la mayoría de las veces ininteligibles y todas la veces con nicks “extranjeros” (¿Por qué nadie firma “Pepe”?). Paredes límpias y relucientes, se convierten en una noche, en verdaderos estercoleros de letras góticas que nunca más podrán ser eliminadas, como si de tatuajes en la piel de escayola se trataran.
En mi opinión, muchos de los adolescentes de esta generación, no fueron correctamente educados y ahora estamos pagando el precio. Si se les hubiera enseñado que “el que ensucia, límpia o paga” y hubieran tenido que trabajar duro para purgar las faltas cometidas, seguramente se cortarían la mano antes de coger el Edding-3000. Por otra parte, también pienso que si los padres atendieran mejor a sus hijos, y si además, les doliera el bolsillo cada vez que sus hijos estropean algo, seguramente “otro gallo nos cantaría”.
En fin, supongo que nos tendremos que acostumbrar a que las paredes de nuestras ciudades, como si del Bronx se tratara, pierdan su color original, en manos de unos “señores” que no tienen otra cosa mejor que hacer que manchar, sabiendo que el dinero para limpiarlo lo tendrán que poner otros.
Un abrazo “pintorrojeado”
Esteban