MI BLOG DE COCINA

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miércoles, 6 de abril de 2016

LA RENTA y LAS RENTAS

Hola:

Hoy me he levantado feliz y contento porque comienza la campaña del IRPF.  A partir de hoy tendré la oportunidad de contribuir a la mejora de las infraestructuras, la sanidad, la educación, las ayudas a la dependencia y a labor social de la Iglesia.

El hecho de que “unos pocos rufianes” hayan metido mano a la caja común, no me debe preocupar y, de hecho, no me va a impedir rellenar los pocos papelillos que hay que cumplimentar, con la alegría de un niño cuando ve los regalos que le han dejado los Reyes Magos.

“Hacienda somos todos” es una frase que tengo puesta a la cabecera de mi cama junto a una estatuilla de la Virgen de Begoña y un escapulario de San Cucufato.

Hoy, tengo ganas de cantar y saltar, me siento parte de algo muy grande. Con mi modesta contribución (unas pesetillas de nada en comparación de mi altísimo salario) sumada a la mayoría de los españolitos de “a pié”, se pueden hacer grandes cosas. Si añadimos a eso los altísimos impuestos que pagan las SICAP, los deportistas y grandes hombres de negocios que, por amor al país, no tienen cuentas en paraísos fiscales ni han fijado su residencia en Luxemburgo, este país saldrá de la crisis económica y todos seremos felices y comeremos perdices.

Bueno, os tengo que dejar, porque llaman a la puerta.  No sé quién será a estas horas, la verdad, pero he visto por la ventana una furgoneta de la que salían unos hombres vestidos de blanco con una camisa “rara”, de esas que se atan por detrás, en la mano.  Parece que es mi día de suerte y me van a regalar ropa nueva. Ya me viene bien, porque llevo varios días con el mismo vestido de Napoleón y el gorro de papel en la cabeza.

Un abrazo “para cuando me dejen salir”,


Esteban

sábado, 14 de marzo de 2009

…. Y DIOS LOS ECHÓ DEL PARAISO…… FISCAL


Mañana, seguramente, tocará otro “post futbolero” si, como espero, mi equipo “se come a los merengues” (¡toma ya una de chulería al estilo Del Nido!). Hoy voy a tratar un tema más serio porque ¡no solo de fútbol vive el hombre!.

La “cosa en cuestión” parte del siguiente titular: Los principales paraísos fiscales y los países más opacos ceden a la presión del G-20 y anuncian que colaborarán que hace referencia a la declaración de Suiza, Austria y Luxemburgo de atender a las demandas de información sobre sus clientes bancarios así como al cambio de actitud de países como Las islas de Jersey, Guerseney, Man, Islas Cayman, Andorra, Mónaco, etc. que están firmando acuerdos unilaterales con otros países para intercambio de datos relativos a transparencia fiscal y están revisando sus propias legislaciones al respecto.

 Parece que, de lo malo puede salir algo bueno. De esta crisis, que está obligando a los países más ricos a tomar medidas coordinadas, parece que ha salido la decisión de presionar a los llamados “paraísos fiscales“ (que no nos olvidemos obtienen la mayor parte de sus ingresos de los movimientos bancarios más o menos ilícitos) de que acaben con la opacidad que reinaba hasta ahora.

No espero que la vergüenza que suponía este tipo de prácticas se acabe de la noche a la mañana. Supongo que se necesitará bastante tiempo para acabar con la impunidad de la que gozaban los beneficios provenientes de operaciones “dudosas” o simplemente de aquellos que no querían contribuir, con sus impuestos, al bienestar de sus propios países. Sin embargo, me da la impresión de que “la suerte está echada” y, más pronto que tarde, surgirá un “nuevo orden financiero mundial”(desgraciadamente para el “nuevo orden económico mundial” tendremos que esperar un poco más).

Los ricos seguirán siendo ricos y los pobres, seguirán siendo pobres pero, si de esta decisión se desprende que los ricos tengan que pagar más impuestos y que estos impuestos sirvan para que las políticas sociales de los países dispongan de más recursos, bienvenida sea.

A pesar del titular del post, al parecer Díos no ha intervenido para nada en esta decisión (por lo menos de manera directa) pero, por una vez, “San G-20″ parece que ha escuchado las suplicas de sus devotos y, espada flamígera en mano, está decidido a “echar del paraíso fiscal” a todos estos señores que, por alguna razón, prefieren que su dinero esté oculto.

Un abrazo “esperanzado”,

Esteban