MI BLOG DE COCINA

Mostrando entradas con la etiqueta Lenguaje. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lenguaje. Mostrar todas las entradas

martes, 3 de enero de 2017

ESO ME PASA POR CHULO Y LENTO

Hola a todos/as:

Ya sé que es muy manido pero, en este primer post del año, no me queda más remedio que desearos a todos un MUY FELIZ AÑO 2017.

Bueno, cumplido con el requisito, paso al tema que nos ocupa hoy y que empieza con una pregunta ¿No os ha pasado alguna vez que os habéis aprendido un “palabro” de esos técnicos, con el que pensabais quedar como Dios con vuestros amigos (en mi caso hacer un post de esos en los que te las das de erudito lingüístico) y luego lo veis hasta en la sopa?.

¡Espero que no me pase a mi solo porque sería de “hacérmelo mirar”!

En mi caso, me ha pasado con la palabra SERENDIPIA.  Me la aprendí jugando a “palabras cruzadas” hace unos días y ahora resulta que…  ¡hasta sale en un anuncio de coches!. 

A Dios pongo por testigo que nunca había oído esa palabra antes y en los últimos días la he escuchado, en diversos contextos, más de diez veces.

Claro, si hubiera escrito el post de marras nada más haberla aprendido me hubiera salido una virguería y hubiera subido a los altares del bloggismo pero, ahora, después de que la palabreja es de dominio público, ya no sería más que un loro repetidor y eso no me gusta nada.

En fin, achaquémoslo a mi mala suerte y corramos un tupido velo sobre el asunto.


Un abrazo SERENDIPICO,

Esteban

jueves, 12 de mayo de 2016

LA PEDROCHE CONTRA LA ROCA

Hola:

Hoy toca una “Ecos de Sociedad” o … ¡algo más serio!.

Es una noticia que yo calificaría de “boba” (porque no están los tiempos para perder el ídem) pero que me ha hecho realmente gracia porque hila un poco con mi teoría de que estamos sacando las cosas de quicio.

La ínclita Cristina Pedroche (de la que no niego soy un fan acérrimo), en el programa “El Hormiguero” de Pablo Motos, declaró públicamente su amor a su marido David Muñoz (a la sazón propietario y chef del restaurante Diverxo premiado con 3 estrellas Michelin y…. del que no soy tan fan) de una manera muy elocuente. Entre otras cosas dijo (yo vi el programa) frases como “todo lo bueno que me pasa es gracias a él”

El caso es que Nuria Roca (de la que también era fan pero ya no tanto) escribe en un blog que se llama “Los Tacones de Olivia” en el que echa en cara a la Pedroche que ese tipo de frases fomentan un mensaje de “posesión” muy peligroso.

Si miramos con lupa todo lo que se dice ¡no podríamos ni hablar!. Por ejemplo, no podríamos decir a alguien “Te presento a mi esposa” ya que el “mi” es un adjetivo que denota posesión. Ni podríamos declarar nuestro amor con un “Te quiero” porque el verbo querer es intrínsecamente egoísta, ni podríamos….¡yo que sé!.

Yo entiendo, demasiado bien, lo difícil que es buscar temas para escribir en un blog pero, perder el tiempo en analizar las palabras de una mujer recién casada y muy enamorada me parece una chorrada de campeonato.

¡Seamos serios por favor!.

Un abrazo “en defensa del amor”,


Esteban

jueves, 21 de abril de 2016

CUENTOS NO TAN INFANTILES


Hola:

Hoy he leído una noticia que me ha llamado la atención: “La Asociación Nacional del Rifle reescribe cuentos clásicos infantiles para glosar las virtudes de ir armado”. Por lo visto ya han “reescrito” los cuentos clásicos de CAPERUCITA ROJA y HANSEL & GRETEL y ahora se proponen reescribir LOS TRES CERDITOS.  Todo para convencer a los niños de las virtudes de conocer y amar las armas.

Este tema me recuerda enormemente a los CUENTOS POLITÍCAMENTE CORRECTOS del escritor James Finn Garner (que os recomiendo encarecidamente leer) en el que, en la respuesta de Caperucita al lobo, la primera vez que se encuentran en el bosque y cuando el lobo le pregunta algo así como ¿Como va una niña sola por ese peligroso lugar?, Caperucita le responde “Encuentro esa observación sexista y en extremo insultante, pero haré caso omiso de ella debido a tu tradicional condición de proscrito social”.

El uso de los cuentos infantiles, que no olvidemos fueron escritos en un contexto social concreto, para adoctrinar a los niños me repugna enormemente. Y también me revuelven las tripas el hecho de querer cambiar esos cuentos para convertirlos en algo “politicamente correcto”. Y ya que estamos, me sale bilis por la boca cuando oigo peticiones de cambio del diccionario para adaptarlo a los histerismos anti-sexistas que estamos viviendo últimamente.

Ya sabemos que el lenguaje no es neutro, pero no veo ningún insulto sexista en el uso de masculino como “genérico” ni veo ninguna necesidad en usar el “Vascos y Vascas” (cosa que en mi tierra se ha convertido en un mantra), ni el inventarse palabras como “miembras” (como hizo una ministra hace algún tiempo).

¡Y que decir de la publicidad!. Tengo un amigo que se dedica a hacer anuncios para TV y me cuenta que pierden mucho tiempo intentando que el anuncio en cuestión “pase por la censura” del extremismo feminista.  Una vez, en una campaña de promoción de “bikinis” se las vieron y desearon para que el anuncio no diera una imagen de mujer-objeto ¡Hay que joderse!. Yo no me ofendo cuando veo que todos los anuncios de crema de afeitar siempre son protagonizados por hombres (con el torso desnudo y macizos, debo decir).

Y eso que vivimos en uno de los pocos países del mundo en el que la mujer, cuando se casa, no pierde su apellido. Digáselo Ud. a una americana, una finlandesa, una danesa o una holandesa, por ejemplo.

En este país tenemos cosas más importantes de que preocuparnos y la verdad, los extremismos fundamentalistas me parecen estúpidos y fuera de lugar.

Un abrazo “anti-censura”,


Esteban