MI BLOG DE COCINA

Mostrando entradas con la etiqueta Ucrania. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ucrania. Mostrar todas las entradas

lunes, 21 de julio de 2014

LECCIÓN DE INOPERANCIA


Hola:

Que vivimos en un mundo enloquecido, no hace falta remarcarlo porque creo que es una opinión compartida por todos.  Que somos una especie destructiva y auto-destructiva, está tan claro que decirlo aquí parece una perogrullada

Que nuestro cerebro, del que tanto nos vanagloriamos, es un órgano diseñado exclusivamente para encontrar la forma de eliminar a los otros mejor y más rápidamente, es una opinión personal pero, reconocedlo, tiene pinta de ser una opinión bastante verosímil.

Sudan, Siria, Ucrania, Palestina...... y muchos otros sitios y conflictos, que no gozan de tanta popularidad, son prueba más que suficiente de nuestra habilidad para establecer conflictos y nuestra nula capacidad para llegar a acuerdos.

¿Y que me decís de la ONU? ¡La inoperancia elevada al cubo!. Una organización de naciones, cuya misión debiera ser el mantenimiento de la paz y que no ha conseguido, nunca, ninguno de sus objetivos.  El comunicado de esta madrugada, del Consejo de Seguridad, en el que pedía el Alto el Fuego, condenaba la escalada del conflicto y las víctimas civiles, es, además de inútil, una ofensa contra el sentido común (en caso de que el sentido común sea algo que exista, claro).

Todos sabemos, perfectamente, que la política internacional está basada en intereses, la mayor parte de las veces económicos, y no tiene en cuenta para nada a los muertos.  Si acaso, los muertos son usados para argumentar frente a la opinión pública (en caso de que la opinión publica sea algo que exista, claro) pero la sensación es que a nadie, en el poder, le importan un pimiento.

Pero es que, además, ¡Ni siquiera saben negociar!. Si por lo menos fueran negociadores expertos, aunque los intereses fueran lo que primara, podrían llegar a acuerdos pero como son, con carácter general, verdaderas nulidades, no hay manera que hagan bien ni siquiera eso.

¡Estoy aterrado por la pinta que tiene todo esto!. Yo soy especialmente religioso ni experto en la Biblia pero esto se parece cada vez más al los prolegómenos del Apocalipsis.

Un abrazo "harto y asustado",

Esteban

viernes, 18 de julio de 2014

LA ULTIMA GOTA DE SANGRE

Hola:
Estoy realmente conmocionado por el derribo del avión de Malaysia Airlines, en la región de Donestk, en Ucrania que ha devenido en la muerte de sus 280 pasajeros y 15 tripulantes.
Todos los analistas, comentaristas y tertulianos se están centrando en el ¿Quién? y, sinceramente, a mi el origen del misil me importa un pimiento. Por supuesto que habrá que investigar y buscar a los culpables pero la pregunta realmente importante es ¿Por qué?.
Y no me refiero al "porqué inmediato", que seguramente oscile entre un error "de alguien" o una provocación "a alguien", sino al "porqué último", a la razón real de que alguien se crea con derecho de matar a 295 personas inocentes en aras de no se que trascendental causa.
Desde los tiempos primitivos, el ser humano se ha caracterizado por saber encontrar siempre razones para exterminar "al otro", al que se diferencia de mi en algo. Y, yo, estoy bastante harto de que patrias, banderas, derechos históricos y religiones sean la justificación para la barbarie.
Me avergüenzo realmente de pertenecer a una especie que no ha sido capaz de entender, en los cientos de miles de años que ha durado su evolución, que las ideas son cosas que salen del cerebro, que las religiones son cosas que nacen en el alma, que las patrias no son más que líneas sobre un papel pero que, la vida, es un bien "en si mismo", un bien irremplazable que nadie, absolutamente nadie, debiera tener el poder de dar y quitar.
Frases como "dar la última gota de sangre por la causa" están en nuestro inconsciente colectivo. Y me horroriza pensar que alguien, de verdad, se las crea. Porque....., si alguien está dispuesto a morir por algo, ... ¿No estará todavía más dispuesto a matar por ese algo?.
Un abrazo "avergonzado",
Esteban